¿Cómo reflexionamos sobre la llegada de otro año? ¿Con promesas de cambio – los así llamados ‘Propósitos de Año Nuevo’? ¿O con nuevos planes, ideas, esperanzas y sueños? ¿O nos repetimos diciendo las mismas cosas de siempre, creyéndonos las mismas ideas que nos hacen sentirnos seguros? Todos sabemos que todo está en movimiento, que la vida fluye; pero a menudo negamos el movimiento real – el dejarlo pasar.

Reflexionando, he llegado a darme cuenta de que a pesar de todo lo que ‘sé’ – todavía sé muy poco.  Pero esto no es algo malo. De hecho, lo encuentro en cierta manera liberador. Para empezar, frena mi intento de colocar cada cosa en su sitio (¡déjalo pasar!).  Esto puede sonar en cierto modo irónico si se tiene en cuenta que he decidido que mi profesión sea escribir libros sobre este mundo cambiante en el que vivimos. Aún así nunca le digo a la gente lo que es – solo escribo sobre mis propias especulaciones. Lo demás depende de que cada uno se forme su propia opinión. En definitiva, yo no sé – y tú tampoco.  De modo que empecemos por ahí. En realidad, al contrario de lo que podría parecer, es un lugar bastante seguro donde estar. Y lo es  porque cada vez hay más gente en el mundo intentando decirnos lo que está pasando –  ciclos astrológicos; ondas galácticas; antiguos calendarios; canalización de inteligencias superiores; etc. Darnos cuenta de que, en última instancia, nadie sabe exactamente lo que está sucediendo, nos ayuda a mantener una perspectiva equilibrada. En realidad, la predicción del futuro es el peor negocio al que uno puede dedicarse – inevitablemente ¡siempre vas a equivocarte!  Como sí se lo hubiese estado esperando, precisamente hoy me encontré con esta cita:

‘Teoría es cuando lo sabes todo pero nada funciona. Práctica es cuando todo funciona pero nadie sabe cómo. En nuestro laboratorio, teoría y práctica se combinan: nada funciona y nadie sabe por qué.’

¿Se entiende ahora?

Otro ejemplo es una información reciente publicada por la BBC con el título de ¿Se ha quedado dormido el sol?, ahora los científicos se sienten desconcertados por el extraordinario silencio del sol. Hace varios años los expertos (y quienes no lo eran) anunciaban un nuevo pico máximo en la actividad solar con llamaradas y erupciones potencialmente desastrosas que podían arrasar nuestra red energética global. Incluso yo mismo comentaba esta posibilidad en uno de mis primeros libros. Ahora, eso parece, los expertos que estudian el sol no han visto nada igual en toda su vida. La falta de actividad solar es similar, dicen los expertos, a lo que sucedió durante la mini edad de hielo que ocurrió en el siglo XVII (conocida como el Mínimo de Maunder o el mínimo de manchas solares más prolongado). Un ‘experto’ incluso afirma que existe una probabilidad del 20% de que dentro de 40 años entremos en otra mini era de hielo. Bueno, esto no es exactamente lo que yo llamaría calentamiento global. Así que ¿cuál es mi reflexión para este primer mes del 2014? En resumidas cuentas es esto: escúchate a ti mismo y confía en tu propia voz. Deja de escuchar a otras personas que tratan de decirte que ellos sí que saben – la mayoría de las veces no es así. No importa si el mundo/tiempo se está acelerando: si es así, te acelerarás con él.  No importa si piensas que las tecnologías globales se nos van a ir de las manos y destruirán el mundo (lo más probable es que no lo hagan; y si lo hacen no sería culpa tuya).  Lo que interesa es que – mientras tú hagas lo mejor que puedas – está bien no saber lo que va a pasar. Somos nuestros peores críticos. Si cometemos un error nos culpamos mucho más de lo que cualquier otra persona haría. ¡Si somos nuestros peores enemigos no deberíamos preocuparnos por lo que piensen los demás! Es el momento de pensar en nosotros mismos.

Es hora de reconocer que el mundo es un lugar increíblemente rico, diverso y mágico. Y en ese lugar mágico están sucediendo millones de cosas desconocidas e indecibles. A veces  parece una locura formar parte de la vida con sus innumerables e inesperados impactos.  ¿Pero sabéis qué? Está bien…

También está bien aprender a disfrutar del silencio. Si no puedes encontrar el silencio dentro de ti mismo, mantenerlo, y atesorarlo – en tal caso ¿dónde está tu morada?  El silencio interno de cada quien es como una roca que nos mantiene tranquilos y enraizados dentro de un mundo lleno de ruido e interferencias.  Está bien estar tranquilo en silencio (¡déjalo pasar!). Dentro de nosotros mismos tenemos todas las herramientas, todos los recursos que necesitamos. Tenemos autoridad para dar cada paso en la vida. Así que necesitamos confiar plenamente en nosotros mismos; honrarnos y honrar y respetar a los demás. Aunque no te lo esté diciendo; éstas son sólo mis ‘reflexiones.  Necesitas actuar de acuerdo con tu propio sentido y guía. Ya no estamos en la época de los Emperadores; la era de los Reyes y las Reinas; la edad de los gurús – estamos en la era del Yo. Pero no lo aceptéis solo porque lo diga yo – averiguadlo por vosotros mismos. Sed audaces, atrevidos, amorosos, libres, aventureros, seguid vuestro sueño… Nadie te va a librar salvo tu mismo. Eres tú quien debe realizar tus jugadas; tomar tus decisiones; responsabilizarte; y hacer que las cosas sucedan. Nadie sabe realmente lo que va a pasar; así que ¿a qué temer? ¿qué puedes perder?

Saber que no sabemos es liberador ¿no es cierto? El mundo está lleno de historias, está hecho de ellas – de modo que escribe la tuya. Suelta el equipaje; deja de esperar la ascensión; deja de pagar por la iluminación. Como canta Van Morrison:

¿Cuál es el sonido de una sola mano aplaudiendo?
Iluminación, no sé lo que es…

…Estás creando cada día tu propia realidad porque
Iluminación, no sé lo que es.

‘Iluminación, no sé lo que es’ – pero eso está bien, porque la dejamos estar y la encontramos para nosotros mismos, a través nuestro. Bueno o malo, el futuro va a ser hermoso. Reconciliémonos  con este pensamiento y tengamos un año maravilloso. ¡A por él!

PD.: Para disfrutar de la canción de Van Morrison ‘Iluminación’ – clique aquí

Descargar pdf – Saber que no sabemos