MI RELATO

¿Hay algún hecho o experiencia particular que haya sido un punto de inflexión en tu vida y que de alguna manera haya cambiado tu visión de la naturaleza de la realidad?

 

Me gustaría pensar que ahora tengo una visión convencional de la realidad, y que quizá el punto de vista consensuado sea el no convencional.  No estoy seguro de que haya sido un viaje racional en absoluto. Pienso que si hubiese hecho caso de la racionalidad probablemente no habría llegado donde estoy actualmente. Pero, dicho esto, mi comprensión de la realidad es que solo percibimos una finísima tajada o rebanada de la misma. De manera que coincidimos en el consenso de que se trata de una interpretación basada en un mínimo de sentidos. Por dar un ejemplo, mi comprensión y mi experiencia es que no creamos los pensamientos dentro de nuestra cabeza o en nuestro cerebro. En realidad recibimos los pensamientos del exterior y el cerebro humano actúa como una antena.  Lo que esto quiere decir es que la realidad es parte de un campo integral, un campo cuántico de inteligencia que existe por todo nuestro universo físico en un entorno no-local. Nuestro universo físico es una manifestación secundaria  procedente de una fuente primaria de energía/consciencia.

De modo que para mí lo primario es la consciencia. Toda materia y manifestación física son secundarias y, por tanto, el dispositivo humano es una especie de mecanismo decodificador que recibe e interpreta. Lo que recibimos es una secuela de la realidad primaria.  Conseguir acceder a la realidad es lo que yo y otros llamaríamos “trabajar en uno mismo”. Trabajando en nosotros mismos podemos desarrollar nuestras facultades perceptivas para recibir y con ello interpretar en mayor medida la realidad primaria.  Así que el viaje a lo largo de mi vida es un periplo de trabajo sobre mi mismo para pulir mi aparato perceptivo, a fin de recibir una rebanada más amplia de realidad y del panorama de conjunto.

El inicio es lo que yo llamo el reloj despertador interno. Desde mis recuerdos más tempranos, cuando era un niño de 8 ó 9 años, siempre tuve una manera diferente de asumir el mundo. Usaba muchísimo mi imaginación. Tenía la sensación de que estaba en contacto con el mundo y al mismo tiempo un presentimiento acuciante de que “esto no es” que me condujo a una búsqueda e investigación personal. Me considero un buscador tradicional, en el sentido de que jamás tuve un instante de ¡Ah! epifanía. Pero tenía ese despertador interno que me impulsaba incesantemente a intentar encontrar las respuestas a ese apremiante sentimiento interno. Esto me llevó a través de más de 30 años de experiencias y encuentros, viajando y trabajando sobre mi mismo para llegar a donde estoy. Así que ese sentimiento me ha acompañado desde mis recuerdos más tempranos y es lo que me conducido a viajar y a buscar.

MI INTUICIÓN

¿Qué intuición has tenido como resultado de ello y de qué manera eso afecta lo que haces actualmente?

Aprendí a confiar en mi instinto y eso me ha conducido en diferentes direcciones en diversos periodos de mi vida. Ejemplo de ello son momentos ‘desencadenantes’ en los que me surge la corazonada de que no puedo seguir por más tiempo donde estoy. Esto me ha ocurrido varias veces en diversos países, como en Praga en la República Checa y en Estambul en Turquía. Y precisamente en el momento en que pensaba que iba a seguir en un puesto determinado mi sentido instintivo me decía que no iba a aprender nada más, que no estaba progresando. De modo que ese instinto me conducía a tomar decisiones que podrían parecer irracionales, como cambiar de país y dar por terminadas trayectorias profesionales, pero siempre ha funcionado.

Mi camino actual lo describo como la filosofía perenne. Lo que he estado buscando es el conocimiento cinético que ha estado en el corazón de todas las tradiciones de sabiduría. Lo que quiero decir con cinético es que ha dejado de ser estático o de cristalizar en una ortodoxia o institución humana que ya no puede seguir transmitiendo la versión viva y  contemporánea de esa tradición de sabiduría. Y llegué a esto con veintipocos años a través de las escuelas de Gurdjieff. Luego tomé contacto con lo que podría llamarse una versión moderna, contemporánea del Sufismo; estudié en Estambul con un maestro Mevlevi. Lo que he descubierto es que las corrientes vivas de estas tradiciones no tienden a permanecer con estos nombres o categorías, así que he intentado seguir la esencia viviente. Le he dicho a la gente que estamos en una época en la que tenemos que hacer que la nueva era sea la nueva normalidad.

No me llamo a mi mismo místico, pero trabajo para normalizar lo que la gente puede llamar misticismo o asuntos espirituales. Diría de mi mismo que soy una persona espiritual. A lo largo del camino he encontrado muchos guías o “mostradores del sendero” pero quizá solo dos personas a quienes podría llamar maestros completos.  

MI MENSAJE

                               ¿Qué mensaje te gustaría dejarle al lector?

Mi comprensión es que la especie humana está inacabada. Ese reloj despertador del que hablaba antes está dentro de cada persona y depende de cada uno prestarle atención y dar el primer paso en ese camino de realización. No solo tenemos ese despertador dentro de nosotros sino que además poseemos la capacidad. Es por tanto responsabilidad de cada persona decidir conscientemente si desea seguir ese camino de auto evolución y auto desarrollo, lo que pondría en marcha facultades perceptivas para disponer de una perspectiva del mundo completamente diferente – una perspectiva que yo sostendría es la comprensión natural, orgánica del lugar que ocupa la humanidad en el cosmos y de su relación con la Verdad y la Realidad Primaria. Para cada uno de nosotros este es un viaje evolutivo. No se necesita ser especial para tener estos despertares.

Mucha gente está teniendo la sensación de que algo no va bien, que hay algo más en la vida. Quizá se trate de que o bien lo desestiman o no hacen algo al respecto. Pienso que soy muy normal y en todo mi trabajo trato de exponer que no soy nadie especial ni diferente de cualquier otro a quien me dirijo. Se trata simplemente de que yo lo adopté y seguí adelante con ello.

BIOGRAFÍA

Kingsley Dennis, PhD, es escritor, investigador y sociólogo. Es el autor de Breaking the Spell: An Exploration of Human Perception (2013)*New Revolutions for a Small Planet (2012); The Struggle for Your Mind (2012); y New Consciousness for a New World (2011). También es co-autor con Ervin Laszlo, de Dawn of the Akashic Age (2013). Kingsley es co-fundador de WorldShift International, que es una iniciativa evolutiva consciente que promueve y apoya un cambio en el mundo tanto a nivel externo dentro de nuestros sistemas globales actuales, como internamente a nivel personal.

Kingsley trabajó en el Departamento de Sociología, de la Universidad de Lancaster, Reino Unido, y es autor de numerosos artículos sobre aspectos sociales, tecnología, y evolución consciente. En la actualidad vive en Andalucía, España y continúa investigando, escribiendo, viajando y cultivando sus propias hortalizas.    

*Hay una versión en español: “Romper el hechizo: Una exploración de la percepción humana” publicada (2014) en la colección Azahar de la Editorial SUFI.